13

agosto

la vuelta al trabajo tras vacaciones o baja maternal

La vuelta al trabajo tras baja maternal o vacaciones

Volver al trabajo tras ser madre o después de pasar las primeras vacaciones con tu bebé puede traer consigo una lluvia de emociones. Hay gente que está deseando retomar la actividad que les haga sentir algo más que ser madres a tiempo completo, y también están las personas que, una vez dejan a su bebé para reincorporarse al trabajo, no paran de llorar durante horas echándolo de menos.

Todas estas reacciones son normales. Algunas mujeres que han dedicado todos sus esfuerzos a construir una carrera profesional de repente caen en la cuenta de que no desean volver a trabajar. Y por el contrario a otras madres, el empeño por querer incorporarse a sus puestos de trabajo lo antes posible puede preocuparles y hacerles sentirse culpables.

Sentimientos negativos

Culpabilidad: Muchas veces nos encontramos con que cuando una mujer afronta la decisión de volver al trabajo tras el permiso de maternidad, además de separarse de su bebé, debe enfrentarse a la todavía creencia de que una buena madre es aquella que se ocupa en casa de sus hijos. Y aunque la experiencia de cada madre es diferente, el sentimiento común a todas ellas es el de culpabilidad. Pero trabajar fuera de casa no te convierte en peor madre, ya que no sirve de nada que te quedes en casa si no te llena. El bebé estará bien cuando te vea feliz, y además la familia contará con mayores ingresos que podrán destinarse a su bienestar.

Pérdida de confianza: Después de varios meses en casa al cargo exclusivo del bebé puede que dudes de tu capacidad para adaptarte al ambiente laboral. Intenta volver paulatinamente poniéndote al día y charlando con los compañeros o acercándote a la oficina cuando la fecha de incorporación esté próxima. Además, para que la vuelta no te resulte tan dura organiza de antemano el cuidado del bebé para ajustar tu nueva rutina diaria y tener tiempo para dedicar a tu trabajo y a tu familia.

Planifica la vuelta

  1. – Deshazte del sentimiento de culpabilidad, sopesando todas las opciones y recordando que lo que estás haciendo es lo mejor para ti y para tu familia.
  2. – Busca con quién dejar al bebé. Existen varias soluciones como familia, guardería, niñera, etc. Será lo mejor para evitar preocupaciones posteriores.
  3. – Habla con tu jefe acerca de tus horarios, funciones, etc. Es el momento de preguntar por la flexibilidad, la posibilidad de trabajar desde casa si es posible, o incluso de realizar una jornada parcial.
  4. – Plantéate si quieres seguir con la lactancia materna exclusiva, ya que de esta forma necesitarás de una mayor planificación laboral y familiar durante esta etapa. La posibilidad de que un familiar acerque al bebé al trabajo para que puedas amamantarle o que puedas salir del trabajo para hacerlo en casa o en algún otro lugar favorecerá el mantenimiento de la lactancia natural. En otros casos, la única posibilidad de seguir con la lactancia natural exclusiva dependerá de la extracción de leche durante la jornada laboral, almacenándola, conservándola y haciendo uso de ella en las tomas en las que no puedas acudir a darle el pecho a tu hijo. Así, en las tomas en las que no estés con él, la persona que lo cuida le puede suministrar la leche extraída si se ha conservado adecuadamente. Si hablamos de dispositivos sacaleches, podemos comentarte los beneficios que tiene nuestro Availand Nature Smart3 con su tecnología innovadora. Gracias a él, la madre mejora su experiencia de lactancia ya que simula la succión del bebé de forma muy real.
  5. – Si es posible, organiza tu agenda para poder compartir con tu bebé el tiempo que está despierto. Puedes hacerlo adelantando la entrada al trabajo y por tanto, la hora de salida.
  6. – Tu pareja y tu debéis turnaros en el cuidado del bebé por las noches y si uno de los dos trabaja a tiempo parcial, repartiros proporcionalmente las tareas.
  7. – Ten previsto un plan alternativo para los casos en los que tu bebe esté enfermo y no puedas dejarlo con la persona encargada de sus cuidados.
  8. – Encuentra tiempo para ti misma y prepárate un buen baño cuando acuestes a tu hijo. También puedes distraerte con una buena película o continuando con tus hábitos de lectura. Y sobretodo dile siempre a tu hijo las ganas que tenías de verle al llegar a casa ya que él captará tus emociones.

¿Cuál es el mejor momento para volver?

La ley establece unos periodos claros en cuanto a la incorporación al trabajo después de la baja maternal. Sin embargo tus sentimientos y las necesidades de tu bebé serán los que determinen tu regreso. Piensa si estás preparada para ello, ya que también dispones de ciertos derechos como reducción de jornada o excedencia.

Un truco para que la primera semana sea más corta es incorporarte un día cercano al fin de semana :)

En resumen, trata de mantener una actitud positiva ante el regreso tanto si crees que romperás a llorar como si crees que vas a respirar aliviada. La solución perfecta no existe y cada madre tendrá que encontrar el equilibrio en esta situación tan nueva para todos.